Mi futurísimo marido no lo sabe, y no quiero saber qué cara pondrá cuando me mude a su casa después de la boda y ocupe la mitad del cuarto trastero con ellas.
Y mi última adquisición:

También de Blanco, por 35 € aproximadamente. Ya he roto mi promesa de no comprar. Es acolchado aunque de plástico, con un estilo retro y anticuado, con cadena gruesa y detalles dorados que lo moderniza y le da un toque chic y sofisticado, del actualísimo color violeta, muy práctico de llevar aunque todo el mundo sabe que has llegado por el ruido de la cadena cuando cocha contra algo.
Si es que no tengo fuerza de voluntad. Pero qué iba a hacer, fue el mismo efecto que el enamoramiento... Ahí estaba, colgado a lo alto de una percha en la tienda de Blanco de la Avda. Diagonal... el bolso soñado, el que siempre he querido, el que llevaba tiempo controlando por la red en la web de Marc Jacobs, para mi, el IT de otoño que veréis en color aguamarina a la derecha.



Me acerqué a la tienda en busca de un bolso negro básico para ir a la oficina pero al verlo se me aceleró el corazón y fue compulsivo... lo cogí y me fui directa a caja. Otra vez.
Aunque tengo que decir, que mi bolso fetiche, del que siempre siempre estaré enamorada y que no me puedo permitir (¡y es negro!) es el clásico modelo 2.55 de Chanel. Podéis leer su historia en el blog Stylefrizz aquí.


1 comentario:
Yo también estoy loca por el clásico de Chanel. Nos lo podía regalar alguien, ¿verdad? jeje.
Un besillo.
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